Un poco más de Dougle (:

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Oct 7
Esta vez algo extraño sucedió, ni su voz, ni su olor cautivaron mi atención. Sus palabras bien situadas se robaron mi mirada y mi sueño en desvelo esa madrugada. 
A solo minutos de saber su portal, sentí curiosidad ¿Qué escribía? ¿Para quien lo hacia? 

Pude leer casi un libro de él, estaba fascinada, era un placer ver la dulzura con que describía a la mujer, el juego entre el amor y el placer, sin censura solo dejaba sus dedos correr y el sentimiento me hacia renacer.

Llegar a mi vida sin llegar, pues no sabe que llegó, el revuelo que causó o que sensación, paso horas leyendo sus historias como enamorada, teniendo sed de conocer, descubrir y tener ese ser que esconde a través de un papel.

Ha despertado mi amor por la lectura, por la locura y la escritura. Pues sepan muy bien, esto es gracias a él.

De saber que haría esto en mi vida, no lo habría ignorado tantos días. Cada mañana nos hablábamos, pero jamás sabia lo que escondía, que realmente no lo escondía, era solo que yo no lo veía. 

Y no es directamente como hombre, como persona, como ser, lo que no quiero dejar de ver, son sus textos, sus historias, sus memorias… No se de donde surgen, pero son hermosas.

No me interesa tenerlo cerca o llegarlo a conocer, prefiero que permanezca ahí arriba, como un angel que me rescata con su encanto y me llena de lo sabio.

Un angel o demonio que satisface mi placer, que me busca, me toca y me encuentra, me congela, me derrite y me espera, que entrega a mi sus ideal tal y como quien entrega su cuerpo por primera vez, tan suaves y tiernas sus palabras, tan rica su miel de piel, como lo es su papel, tan suyas las historias, que las hago mías en la gloria, el éxtasis de leer cada obra que emana de su ser, es lo que me lleva a desvanecer.

Cada noche en mi cama al pensar en el, mis dedos vuelan y la imaginación también, busco sus escritos y al verlos puedo estar tan cerca de él, que lo siento en mi cuerpo, pero no lo puedo oler, escuchar, ni mucho menos ver.

Esta vez algo extraño sucedió, ni su voz, ni su olor cautivaron mi atención. Sus palabras bien situadas se robaron mi mirada y mi sueño en desvelo esa madrugada.
A solo minutos de saber su portal, sentí curiosidad ¿Qué escribía? ¿Para quien lo hacia?

Pude leer casi un libro de él, estaba fascinada, era un placer ver la dulzura con que describía a la mujer, el juego entre el amor y el placer, sin censura solo dejaba sus dedos correr y el sentimiento me hacia renacer.

Llegar a mi vida sin llegar, pues no sabe que llegó, el revuelo que causó o que sensación, paso horas leyendo sus historias como enamorada, teniendo sed de conocer, descubrir y tener ese ser que esconde a través de un papel.

Ha despertado mi amor por la lectura, por la locura y la escritura. Pues sepan muy bien, esto es gracias a él.

De saber que haría esto en mi vida, no lo habría ignorado tantos días. Cada mañana nos hablábamos, pero jamás sabia lo que escondía, que realmente no lo escondía, era solo que yo no lo veía.

Y no es directamente como hombre, como persona, como ser, lo que no quiero dejar de ver, son sus textos, sus historias, sus memorias… No se de donde surgen, pero son hermosas.

No me interesa tenerlo cerca o llegarlo a conocer, prefiero que permanezca ahí arriba, como un angel que me rescata con su encanto y me llena de lo sabio.

Un angel o demonio que satisface mi placer, que me busca, me toca y me encuentra, me congela, me derrite y me espera, que entrega a mi sus ideal tal y como quien entrega su cuerpo por primera vez, tan suaves y tiernas sus palabras, tan rica su miel de piel, como lo es su papel, tan suyas las historias, que las hago mías en la gloria, el éxtasis de leer cada obra que emana de su ser, es lo que me lleva a desvanecer.

Cada noche en mi cama al pensar en el, mis dedos vuelan y la imaginación también, busco sus escritos y al verlos puedo estar tan cerca de él, que lo siento en mi cuerpo, pero no lo puedo oler, escuchar, ni mucho menos ver.